Mi voz a través de las letras

Eres una mentira, cuando siembras la duda que duele, que hiere y que mata.

Hola queridos blogueros/as:
Tengo tantas cosas que contaros, queridos lectores, que no sé muy bien por donde empezar, así que empezaré por lo más interesante. Adivinar quien me llamó el sábado por la tarde, sobre las cinco de la tarde. Sí, queridos lectores. ¡Blacky Sensey! Estaba yo tranquilamente leyendo, cuando de repente sonó el móvil y yo pensé que sería alguna de mis amigas o mi mejor amigo, cuando de repente veo su nombre en pantalla. Me quedé helada, imaginaros, apenas me lo podía creer. Hasta llegué a pensar que era un sueño, que pronto me despertaría, pero no, ¡Era real! Lo cogí, y le pregunté a que debía su llamado. Me preguntó : “¿Te molesta qué te llame o qué?” Yo le contesté que no, que simplemente me sorprendía su llamado, y me dijo : “Es que volvía a casa del trabajo y me he pensado en ti, en llamarte a ver como te va y como andas, que llevábamos mucho sin hablar”. Y estuvimos dos horas hablando por teléfono, casi como en los viejos tiempos, porque antes hablábamos mucho más, pero fue maravilloso volver  a escuchar su voz, tener esas conversaciones, hablar de puras chorradas, que aunque fueran chorradas, cada cosa que dijera era como regalo para mis oídos, os lo puedo jurar. Puede que fueran dos horas, pero si hubiera sido por mí, hubiera estado toda la tarde, queridos lectores. Pero evidentemente, no se pudo, ya que tanto como él y como yo teníamos cosas que hacer. Pero merecieron la pena esas dos horas hablando, queridos lectores, ahora parece que todo vuelve a ser como antes entre nosotros pero aún no puedo cantar victoria…Me gustaría volver a hablar todos los días por WhatsApp, volver a esas llamadas telefónicas de más de dos horas como antaño…Pero en fin, queridos lectores, me tengo que dar con un canto en los dientes y pensar que si esto ha ocurrido, es por algo, ¿O no? Ay , queridos lectores…No sabéis cuanto le amo, en serio, a pesar de todo lo que haya ocurrido.

Y bueno, al día siguiente, domingo, fui con Mi Chiquitina a la ciudad a ver las Fallas, pero resulta que ella había estado la noche anterior de juerga sin haber dormido absolutamente nada, y encima había bebido, así que iba como un zombie, por así decirlo. Con deciros que hasta vomitó en el tren…Así que imaginaros. Hasta mi madre la dijo que no estaba en condiciones de ir a ningún sitio y menos a las Fallas, con todo el ruido que había y el bullicio. Pero no nos hizo caso, ni a mi madre ni a mí. Total, que llegamos a la ciudad y me presentó a dos amigas suyas las cuales resultaron ser majísimas y enseguida hice amistad con ellas, pero Mi Chiqutina a los pocos minutos empezó a marearse y dijo que quería ir a casa, que se encontraba fatal. Nos despedimos de sus amigas después de dar una vuelta por el centro y ver un par de tiendas y la acompañé a la estación para que cogiera el tren de vuelta a casa.

Yo me quedé en la ciudad, pues había quedado con mi compañera del curso, con la que hice el Curso de Comedor Matinal, ¿La recordáis? La conocí haciendo el curso, después estuve comiendo en su casa y después vino ella a la mía. Total, que cuando salí a la calle, me encontré con una amiga que iba al mismo instituto que yo. No a la misma clase, porque es más pequeña, pero sí al mismo instituto. La conocí en el recreo gracias a Mi Chiquitina, ya que son primas, y nos presentó. Total, que llevaba dos meses sin verla, así que ya os podéis imaginar como fue el encuentro, lleno de abrazos y besos.

La última vez que la vi fue en las fiestas de este pueblo, en las Ferias, ya os comenté que quedé con mi compañera de la autoescuela, pues resulta que ellas dos eran amigas y se vino a la feria con ella. En esa ocasión, el encuentro fue aún más “apasionado” por así decirlo, ya que en esa ocasión llevábamos más de tres años sin vernos, ya que ella se mudó de pueblo. Pero me hizo mucha ilusión volver a verla, la verdad. En fin, después de reencontrarme con esta chica, fui a comer, comí unos burritos mexicanos deliciosos y una tarrina de chocolate igual de deliciosa.

Después, quedé con la chica del curso,nos compramos un par de cosas y fuimos al cine, y lo pasamos genial.Incluso nos pasó una cosa muy graciosa. Estábamos dando una vuelta y teníamos ganas de ir al baño, así que nos metimos en la estación de autobuses de la capital y sin darnos cuenta, casi nos metemos en el baño de los hombres, pues no vimos el dibujo de la puerta, el que representa a un hombre o a una mujer. Fue muy gracioso porque había un chico metido y casi le pillamos "in frangatti", ya que en los aseos de los hombres suele haber vitrinas para mear en la pared, de esas que están colgadas en la pared en vez de estar en tronas. Menos mal que nos dimos cuenta a tiempo, pero pasamos mucha vergüenza y hasta el chico y su novia se rieron. Fue bastante divertido.Me pasó una cosa bastante vergonzosa, que me hizo hasta llorar y mi amiga me consoló y hasta me invitó a merendar para animarme. Me di cuenta de que me había confundido de llavero y en vez del mío había cogido el de mi padre, donde tenía hasta las llaves del garaje. Me llamó  y me dijo que aquel día no pudo usar el coche, tuvo que usar el de mi hermana. Aunque me dijo que no pasaba nada, me sentí fatal por ese error y mi amiga me dijo que no pasaba nada, que una distracción la tiene cualquiera. Sólo que yo últimamente tengo cada distracción más tonta. Aun, así, mi amiga me dijo que somos humanos y eso nos pasa a todos alguna vez. Y hoy, he vuelto a quedar con ella, ya que se va  a Dublín la semana que viene y no la veré en mucho tiempo, así que se quería despedir de mí. Comimos juntas y después fuimos de compras, así que hoy también lo pasamos genial.

Y bueno, queridos lectores, hoy quería hablaros de las traiciones, esas que duelen en el alma, porque la traición nunca suele venir de un enemigo, sino de las personas que crees que nunca te van a fallar, y esas, esas son las que más duelen. Yo he vivido traiciones de gente a la que de verdad quería, pero verdaderas traiciones. De amigas, de compañeras de clase que fingieron ser mis amigas y después me dejaron en ridículo… O las hice algún favor y después se olvidaron de ¡Y ah! Hablé con La Rubia,  la cual era novia de La Cucaracha, ¿La recordáis? Pues ya no está con ella y volvimos a recuperar el contacto, lo cual ha hecho que me entere de cosas que La Cucaracha dijo de mí en tiempos anteriores. No sé de que me sorprendo viendo como es, pero aun así me sigo quedando a cuadros…Parece que tengo un imán para atraer a gente falsa a mi vida. En fin, menos mal que poco a poco los voy eliminando, aunque a veces me cueste.

Y hablando de todo un poco, me pasó una cosa muy graciosa estando con mi compañera del curso en el autobús. Estábamos en el autobús, y el semáforo estaba en rojo, así que estaba detenido. En la parada, habían unos chicos y mi amiga me dijo que uno de ellos me estaba mirando. Yo levanté la vista, pues la verdad es que ni me había fijado, y cuando la levanté, me lanzó un beso. ¡Me causó tanta gracia! Me recordó, por ejemplo, a una cosa que me pasó estando en Valladolid, cuando aún estaba saliendo con El Hijo de Puta. Él me presentó a una amiga suya, la cual ahora es lesbiana, y ella trató de tirarme los trastos, cuando supo que yo era la novia de un amigo suyo (puesto que él no se lo había contado, por algo sería), la pobre se murió de vergüenza y enseguida me pidió disculpas. Yo la dije que no pasaba nada, que no se preocupara y además, no le di importancia. Me causó gracia, como lo que me pasó en el autobús. Ya me han pasado varias cosas como esta y me han hecho gracia, no es la primera vez que un desconocido me dice algo por la calle. Pero hay veces que más que gracia, me crea repulsión, como por ejemplo si se trata de “un viejo verde”, ya sabéis, señores mayores que “babean” por las jovencitas. Y en dos ocasiones, dos señores me dijeron así como “Joder como está la niña” yendo por la calle. Y en esas dos ocasiones sentí asco. También sentí asco el día que me lo gritaron unos obreros, pero en fin…Que le vamos a hacer, así es la vida.

Blacky Sensey es bastante “pasional”, por así decirlo y de vez en cuando me ha soltado “alguna burrada”, pero a él llevo tiempo conociéndole y sé que es así, que lo dice de coña y no con mala intención, pero con gente desconocida que en tu vida te ha visto…Me parece una falta de respeto. En el autobús y con la amiga de mi ex me hicieron gracia porque tampoco me dijeron nada del otro mundo, pero en ocasiones como las anteriormente contadas me han dado mucho asco.

Pero en fin, queridos lectores, os dejo  la letra de una canción especialmente dedicada a la traición de “amigas” y hasta mañana:

Me engañaste,

me robaste mis secretos para luego

pregonarlos.

Me engañaste,

te llevaste mi cariño para luego derramarlo.

Me engañaste, me engañaste.

Te cruzaste una tarde en mi vida

disfrazada de amiga,

para luego inventar la mentira

y echarla a volar.

Y sembrar en la gente

esa duda que llega y que duele

y que hiere y que mata, que se agranda y se queda por siempre flotando

en el aire, escondiendo la cara.

Y que crece y se arrastra,

como una mala hierba.

Y te mira a los ojos y te hace llorar,

y te llena de pena.

Me engañaste,

y aunque callaré tu nombre para siempre, tú lo sabes, me engañaste.

Como engaña el gavilán a la paloma.

Te burlaste,

me engañaste, me engañaste,

sin pudor profanaste mi vida,

disfrazada de amiga,

para luego inventar la mentira

y echarte a volar.

Eres una mentira,

cuando siembras la duda que duele

y que hiere y que mata.

Cuando callas y gritas y sufres,

y lloras y cantas.

Eres toda mentira,

porque vas por la vida

como una mala hierba.

Y si miro tus ojos me hacen llorar,

y me lleno de pena.

Tú sembraste en la gente

esa duda que llega y que duele y que hiere y que mata.

Que se agranda y se queda por siempre flotando

en el aire, escondiendo la cara.

Y que crece y se arrastra,

como una mala hierba.

Y te mira a los ojos y te hace llorar,

y te llena de pena.


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